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sábado, 10 de agosto de 2013

CONTROL INMUNOLÓGICO - APLICACIONES EN ODONTOLOGÍA

En este ordinal se darán las bases de una vacuna, que pueda ser utilizada contra la caries dental o las periodontopatías. En el siguiente ordinal se resumirá la información que se tiene sobre la vacuna contra la caries dental. 
Las vacunas pueden ser microorganismos patógenos muertos o vivos atenuados.
Vacíalas a base de microorganismos muertos: la bacteria se inactiva por medios físicos o químicos, pero en tal forma que no se destruya por completo y conserve su capacidad antigénica. Este tipo de gérmenes, al ser inyectados, desencadenan la producción de anticuerpos y previenen al organismo contra infecciones por el mismo germen, durante un período de tiempo apreciable. 
La inmunidad otorgada por este tipo de vacunas no es muy prolongada por cuanto la falta de un estímulo antigénico permanente, lleva a una disminución progresiva de los títulos sanguíneos de anticuerpos, con la cual la protección disminuye. Se necesitan revacunaciones periódicas si se desea una protección adecuada.
Vacunas a base de microorganismos vivos atenuados: preparadas con bacterias o virus de cepas poco virulentas, tipo BCG. que se obtienen por procedimientos especiales de laboratorio, o por cultivos de cepas que han mutado y presentan disminución de virulencia. Al ser inoculadas, producen infecciones con manifestaciones clínicas mínimas o ausentes, pero tienen capacidad antigénica suficiente para desencadenar en el organismo la producción de anticuerpos o de células inmunológicamente activas, que lo protegerán contra invasiones posteriores por gérmenes similares, pero de mayor virulencia. I-as vacunas vivas tienen especial importancia en el caso de las infecciones viables.
La puerta natural de ingreso del germen al organismo tiene gran importancia en cuanto a la vacunación. El caso de la poliomielitis es muy elocuente en este sentido. Si se emplea una vacuna de tipo parenteral se forman anticuerpos tipo Ig G contra el virus de la polio, con lo cual se previene la aparición de la enfermedad clínica en la persona vacunada, pero el virus puede proliferar en el tracto digestivo y convertirse, esta persona, en un portador sano. La vacunación vía oral provoca inmunidad de la mucosa, por la producción de Igs, que tiene las características de antagonizar el germen, antes de que penetre la mucosa intestinal. Por otra parte, la vacunación oral, desencadena igualmente la producción de Ig G, con lo cual se
protege el interior del organismo .
El empleo de virus atenuados contra la poliomielitis asegura la permanencia de un antígeno dentro de él, por tiempo prolongado, con la producción sostenida de anticuerpos, por períodos de tiempo mucho más largos, que los logrados con el empleo de la vacuna inactiva.
Se estudia intensamente la posibilidad de emplear vacunas antigripales, acudiendo a la inmunización local, a nivel de la mucosa del tracto respiratorio alto, inmunización que provocaría la producción de anticuerpos tipo Ig. Este tipo de aplicación puede resultar de gran utilidad contra todas aquellas enfermedades virales que actúan local mente, es decir, a nivel de las mucosas
y que no tienen una fase sistémica. Las enfermedades sistémicas provocan anticuerpos por Ig G o M. las locales, la producción de anticuerpos tipo Ig. Hasta 1987, cuando la primera edición del libro Clínica del sano en Odontología, existían muchas investigaciones que habían comprobado eficacia de la vacuna contra la caries. En una revisión bibliográfica que se hizo en 1981. con alumnos de la Facultad de Odontología en la Pontificia Universidad Javeriana, se encontraron más de 50 artículos en los Journal que posee la Biblioteca Central de la misma Universidad. En este trabajo a modo de ejemplo, se citaron algunos para revisión de interesados en indagar antecedentes históricos de los procesos.

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