sábado, 30 de julio de 2016

Abscesos dentales

El absceso dental es una infección bacteriana que puede tener consecuencias serias si no se trata inmediatamente. A menudo doloroso, el absceso dental se presenta con inflamación de las encías, fiebre y dificultad para masticar. En caso de fiebre muy alta y problemas para alimentarse hay que consultar inmediatamente con el odontólogo o incluso acudir a la sala de emergencias.

El absceso dental puede ser de dos tipos: El absceso de periodonto, que proviene de la encía y lo padecen generalmente las personas que sufren de reabsorción de las encías, puede aparecer también en las muelas del juicio, antes o después de su extracción. El segundo es absceso periapical o dento-alveolar, que se asocia a dolores al masticar y puede estar provocado por la fractura de un diente, caries profundas o un diente enfermo. Las bacterias proliferan al nivel de los nervios del diente.

Si no se trata un absceso dental puede conducir a complicaciones graves, la infección puede extenderse a los tejidos blandos, como las mejillas, la piel o los músculos. La pus se abre camino a través de los tejidos y crea un agujero de salida o fístula que conduce a las encías o a veces al exterior (mejillas o barbilla). Entre las complicaciones del absceso dental están:

La pérdida del diente: el absceso puede infectar el hueso que sostiene el diente y destruirlo (periodontitis). En 90 % de los casos avanzados se extrae el diente infectado.

Una infección unilateral de los senos nasales: las raíces de los molares superiores se localizan cerca de los senos nasales. Estos pueden llenarse de pus generado por el absceso dental, lo que causa dolor en la base de los pómulos o cuando se inclina cabeza hacia adelante, secreción purulenta unilateral y mal olor dentro de la nariz.

Endocarditis bacteriana: las bacterias del absceso dental llegan al corazón a través de los vasos sanguíneos. Estas bacterias pueden infectar las válvulas y tener consecuencias potencialmente mortales.

Muy excepcional, el absceso cerebral: la infección podría extenderse de los dientes al cerebro a través de las venas. Una infección del cerebro puede conducir a un coma.

En pacientes con el sistema inmune deprimido (como diabetes no controlada), la celulitis puede extenderse desde la mejilla al cuello y al pecho, causando la necrosis de todos los tejidos y generando septicemia. Aun con tratamiento médico, el pronóstico de vida es reservado.

La angina de Ludwig: esta infección grave, a veces mortal, afecta las partes situadas debajo y lateral de la lengua. El riesgo es que se bloqueen las vías respiratorias y sobrevenga la muerte por asfixia. En ese caso debe realizarse una traqueotomía de urgencia.

Lo mejor es consultar con el odontólogo en cuanto aparezcan los primeros síntomas y acudir a emergencias si la fiebre es superior a los 38 °C y hay dificultades para comer y tragar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario