martes, 7 de febrero de 2017

Cirugía ortognática

La cirugía ortognática se realiza con la movilización y recolocación del maxilar superior y la mandíbula, para obtener una armonía en el esqueleto facial. Requiere de exámenes faciales y de un tratamiento multidisciplinario entre el ortodoncista y el cirujano maxilofacial. La intervención se realiza bajo anestesia general, corrigiendo la posición de los maxilares mediante incisiones intraorales. A continuación se realiza la osteotomía (sección de hueso) de uno o de los dos maxilares dependiendo de cada caso, y se reponen en la nueva posición fijándose con miniplacas.

Existen múltiples tipos de correcciones faciales que se practica en cirugía ortognática, pero entre las más relevantes tenemos:

Retronagnatismo: Es una deformidad dentofacial común, donde existe falta de proyección de la mandíbula. El avance de la mandíbula se acompañará de otros procedimientos complementarios como la mentoplastia para obtener un perfil facial correcto.

Prognatismo: El caso contrario al anterior; prominencia de mandíbula o falta de desarrollo del maxilar superior así como la combinación de ambos. Hay varios tratamientos según el diagnóstico; si el problema es dental, se trabajará con ortodoncia, si el problema es esquelético, precisaremos de la cirugía ortognática para obtener un perfil correcto, que evitará en un futuro problemas articulares, de dicción y de deglución.

Sonrisa gingival: Cuando al sonreír se muestra un exceso de exposición de las encías, estamos hablando de sonrisa gingival y, por lo tanto, de una sonrisa menos atractiva, generalmente es a causa de un maxilar superior excesivamente largo, lo que implica tener una cara larga y algo desproporcionada, pero se soluciona con cirugía ortognática.


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