lunes, 10 de julio de 2017

Disfunción temporomandibular y problemas auditivos

La articulación temporomandibular (ATM), conecta la mandíbula con el cráneo, su punto de encuentro es justo delante de la oreja. Es la articulación que más se usa en el hombre. Constantemente se opone a la fuerza de gravedad, constituye una unidad funcional con su homónima contralateral. Participa activamente en la dentición, la oclusión dentaria, la masticación, la deglución, la respiración y la fonación. Sólo el reflejo de la deglución se realiza 2.000 veces por día, por su ubicación en el macizo facial participa en la expresión emocional ya sea de tensiones o de relajación. Esta particularidad hace que los factores emocionales actúen como gatillantes del dolor, lo que ha sido demostrado por varios autores en diversas investigaciones.

Los músculos y los nervios de la articulación temporomandibular, están estrechamente vinculados a los del oído. En determinadas circunstancia, como disfunción de la ATM, pueden interferir con los nervios del oído. Esto conduce a deformar las señales sonoras enviadas al cortex auditivo. El cerebro percibe un sonido distorsionado, que provoca un acúfeno (sensación auditiva anormal) como trastorno neurosensorial.

La disfunción dolorosa de la ATM o síndrome doloroso miofacial como se le denomina en la actualidad, fue descrita inicialmente como una neuralgia, caracterizado por otalgia, tinnitus, ocasionalmente vértigos, sordera catarral, cefalea e hipersensibilidad de la ATM. Este síndrome tiene una alta prevalencia y muchas veces es infravalorado y subdiagnosticado. Se presenta tanto en niños como en adultos. Su prevalencia es mayor en mujeres entre 25-65 años con empeoramiento en período pre menstrual.

La disfunción de la articulación temporomandibular (DTM) puede ocurrir debido a los cambios en los músculos de la masticación, la pérdida de elementos dentales o crecimiento errónea que puede modificar las estructuras anatómicas de la mandíbula que se conecta al oído medio y al sistema auditivo.

Pero más a menudo la disfunción surge debido a la mala costumbre de presionar o apretar los dientes (Bruxismo) y con estos hábitos se tienden a forzar los músculos faciales y su sobrecarga también afecta la articulación temporomandibular (ATM), causando dolor y conduciendo a la aparición de problemas auditivos, de hecho se estima que entre el 10-15% de las personas con trastorno ATM presentan problemas auditivos.

Es por eso que actualmente se ven aumentadas las interconsultas, a odontólogos entre el servicio de medicina interna y los médicos de cabecera, de enfermos que aquejan dolor recurrente de oídos y sensación vertiginosa, y a la exploración se constata el conducto auditivo externo y la membrana timpánica normal, situación que tiempo atrás era diferente ya que este tipo de pacientes, solo eran derivados al otorrinolaringólogo o neurólogo, siendo tratados sintomáticamente, y muchas veces sin tomar en cuenta el origen de la enfermedad.


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