viernes, 8 de septiembre de 2017

Caries del biberón

La caries no es un problema solo de niños que ya consumen alimentos sólidos, la caries también puede afectar a los bebés lactantes. También conocida como síndrome del biberón, la caries de la primera infancia, es una enfermedad muy seria y severa que puede destruir los primeros dientes del bebé.

Por la rapidez con la que se extiende, la caries del biberón muchas veces también recibe el nombre de caries rampante. Esta condición puede destruir por completo y en muy pocas semanas el diente de leche del niño. Esta situación generalmente es causada por la poca importancia que se da a la dentición de los bebés. No la consideran tan importante como la dentición definitiva. La caries del biberón está relacionada con la costumbre de succión prolongada del chupete o biberón, especialmente cuando estos poseen sustancias azucaradas.

La caries dental es una enfermedad que puede comenzar cuando las bacterias, se transmiten de la madre (o el cuidador principal) al bebé, estas se transmiten a través de la saliva. Cuando la madre se lleva la cuchara del bebé a la boca, o limpia un chupete con la boca, las bacterias pueden pasar al bebé.

También ocurre al alimentar al bebé con una bebida azucarada a la hora de la siesta o a la hora de dormir puede ser nocivo, ya que mientras el bebé duerme, el flujo de saliva disminuye, lo que permite que los líquidos azucarados permanezcan en los dientes del bebé por más tiempo. Si no se trata, puede provocar dolor o infección. Es posible que los dientes con caries graves deban extraerse. Si los dientes se infectan o se caen debido a las caries de biberón, es posible que el infante desarrolle malos hábitos alimenticios, problemas del habla, dientes torcidos y una mala dentición durante la edad adulta. Una dentición sana en la niñez muchas veces resulta en una dentición permanente y saludable

Las piezas que más se afectan son los cuatro dientes anterosuperiores temporales o de leche, por ser los primeros en erupcionar, y estar directamente relacionados con el hábito de succionar biberón o pecho.

Los padres normalmente no observan las lesiones por caries del biberón, hasta que los dientes se volvieron blandos, oscuros y quebradizos, es decir, cuando la caries ya está muy avanzada y tiene difícil solución. La prevención y el tratamiento de la caries del biberón suele realizarlo el pediatra y remitirlo al odontopediatra que mediante las exploraciones semestrales da un diagnóstico y tratamiento precoz.

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