sábado, 25 de marzo de 2017

Curiosidades sobre las muelas del juicio

Los terceros molares o muelas del juicio, son los últimos dientes que aparecen en boca y se sitúan en la parte posterior del maxilar y la mandíbula, estos son el blanco de una gran cantidad de rumores y suposiciones en este artículo aclaramos algunas dudas y curiosidades al respecto.

Las muelas del juicio provienen de nuestros ancestros más antiguos, los homínidos, o monos bípedos. La dieta de estos era exclusivamente vegetal y por tanto, la comida llevaba mucha más masticación que nuestra dieta actual. Para lograr la trituración necesaria de las plantas, estos poseían molares adicionales que los ayudaban en la tarea. Después de siglos de evolución, nuestra mandíbula fue reduciendo su tamaño significativamente en comparación con los primates.

Al carecer del suficiente espacio en la cavidad bucal, por las razones evolutivas ya mencionadas, las muelas del juicio suelen empujar los dientes aledaños en su esfuerzo por salir. También suelen afectar a otros dientes al desarrollarse, provocando malformaciones de la dentadura. Cuando esto ocurre, el tercer molar debe extraerse. Muchos odontólogos recomiendan la extracción simultánea de los cuatro si uno de ellos presenta problemas para evitar futuras dolencias. Mientras que otros más radicales son de la opinión de que deben removerse siempre con fines preventivos.

A pesar de que el nombre muelas del juicio parezca indicar que proviene de algún tipo de orden judicial, se refiere a la edad en que suelen aparecer. El nombre se debe a que emergen generalmente a partir de los 17 años, cuando se supone que hemos alcanzado la mayoría de edad. Entonces, este tercer molar anuncia que ya a esta edad tenemos más juicio (capacidad de discernir el bien y el mal) que cuando somos pequeños.

El español no es la única lengua que tiene esta singular forma de llamarlas. De hecho, el término fue tomado del latín dens sapientiae (diente de la sabiduría), pero su denominación científica actual es dens molaris tertius (tercer diente molar).

Curiosamente, en turco se le conoce como 20 yaş dişi, es decir, "el diente de los 20 años", por la edad que se tiene cuando salen. Por otra parte, en coreano se los denomina "sa-rang-nee" (diente del amor). Seguramente porque con la juventud y la edad adulta también llega el primer verdadero amor. También es muy original el nombre que recibe en japonés "oyashariazu" (que significa desconocido para los padres), ya que estos supuestamente nunca llegan a saber de él porque el hijo adulto ya está independizado.

En cuanto a la permanencia de los terceros molares en boca, algunos científicos aseguran que, con el paso del tiempo y la evolución del ser humano, las "muelas del juicio" terminarán desapareciendo para siempre, y de hecho actualmente aproximadamente el 35% de la población tiene la suerte de nacer sin muelas del juicio. Pese a este importante dato los investigadores no se ponen de acuerdo en si se trata de una consecuencia cultural o evolutiva la que ocasiona la agenesia de esta pieza dental.

viernes, 24 de marzo de 2017

Desarrollan gomitas contra las caries



Científicos de la Universidad Autónoma de Coahuila (México) desarrollaron un alimento funcional, tipo goma dulce, a base de plantas medicinales para el control y tratamiento de enfermedades periodontales y caries.

A base de extractos de 15 plantas medicinales como Sangre de Drago, Tepezcohuite, Hierba Mora y Rosa de Castilla, los científicos crearon las gomitas, que están en proceso de ser patentadas por el potencial que tienen en la industria alimentaria y farmacéutica.

Las gomitas tienen forma circular, color ámbar y sabor dulce.

Los mejores alimentos para los dientes



“Nuestra boca, dientes y encías son más que meras herramientas para comer. Son esenciales para la masticación y la salivación, los primeros pasos del proceso digestivo. La boca es el primer punto de contacto con los nutrientes que consumimos, de modo que lo que nos metemos en la boca, no sólo influye en nuestro estado de salud general, también afecta a la de nuestros dientes y encías”, subraya la Asociación Dental Americana.

Frutas y verduras

La Organización Mundial de la Salud (OMS) destaca que las frutas y las verduras son componentes esenciales de una dieta saludable y un consumo diario suficiente podría contribuir a la prevención de enfermedades importantes, como las cardiovasculares y algunos cánceres.

“En general, se calcula que cada año podrían salvarse 1,7 millones de vidas si se aumentara lo suficiente el consumo de frutas y verduras”, manifiesta esta entidad.

Además, las frutas y las verduras ayudan a mejorar la salud bucodental. Así, Iván Malagón, odontólogo y director de Iván Malagón Clinic, afirma que las frutas son nuestras aliadas para tener una buena salud, y puntualiza que si queremos una salud dental adecuada, las manzanas, las uvas o las fresas son alimentos clave.

“La manzana, la pera, la sandía o el kiwi ayudan a limpiar la superficie de los dientes y de las encías. Por su parte, la uva y el limón son los mejores amigos de una sonrisa resplandeciente ya que tienen un efecto blanqueador natural. Tampoco hay que olvidar a la fresa, que contiene xylitol, una sustancia que ataca directamente a las bacterias de la placa dental y que evita la desmineralización de la dentadura”, explica.

En lo relativo a las verduras, Malagón detalla que los vegetales crujientes ayudan a retirar de los dientes los restos de otras comidas que acaban produciendo manchas.

“No te olvides de la zanahoria y el rábano pues, igual que la manzana, limpian la placa bacteriana de los dientes y eliminan los restos de otros alimentos. El apio tampoco puede faltar pues ayuda a combatir el mal aliento”, apunta.

Asimismo, el odontólogo indica que debemos consumir “alimentos ricos en fósforo porque, como el calcio, es fundamental para la estructura de los dientes”.

El fósforo se encuentra en la leche, los huevos, el pescado, las legumbres, las nueces o los calabacines, entre otros alimentos.

Sobre los lácteos, como el yogur, la leche o el queso, Malagón señala que son blanqueantes naturales, limpian los dientes y combaten el mal aliento gracias, sobre todo, al efecto del ácido láctico.

El especialista recomienda elegir té verde para desayunar, “una bebida que combate las enfermedades de las encías y que tiene propiedades antioxidantes. Además, si se acompaña de cereales, ayuda a prevenir la periodontitis”, comenta.

También aboga por condimentar los platos con especias. “Muchas especias ayudan a combatir los efectos negativos de otros alimentos. Es el caso del perejil, la albahaca y la menta, que contrarrestan el efecto del ajo y la cebolla y neutralizan el mal olor”, apunta.

Vino, chocolate y cerveza

No obstante, señala que darse un capricho de vez en cuando no es tan malo como pudiéramos pensar.

“Hay ciertos alimentos que parecen perjudiciales para nuestra salud y para nuestros dientes pero algunos de esos ‘prohibidos’ cuidan nuestra boca. De hecho, el vino tinto, el chocolate y la cerveza, consumidos con moderación, aportan muchos beneficios a nuestra salud bucal”, expone.

En este sentido, detalla que el vino tinto, “además de aportar diferentes beneficios a nuestra salud general, puede beneficiar directamente a nuestros dientes. Una de sus últimas aportaciones conocidas es la prevención de las caries”.

Respecto al chocolate, afirma que “esta tentación difícil de resistir mejora la salud bucodental gracias a la teobromina, un componente que ayuda a mineralizar el esmalte y, de este modo, reduce la sensibilidad dental”.

En cuanto a la cerveza, el odontólogo hace hincapié en diferenciar las cervezas negras de las claras o rubias.

“Las últimas, especialmente las artesanales, son más beneficiosas para nuestros dientes ya que proveen al organismo de nutrientes esenciales para la fortaleza de la dentadura como el silicio y el calcio. Además, las cervezas rubias contienen más lúpulo, un componente antioxidante que ayuda a combatir las bacterias y hongos que dañan la boca y que tiene propiedades antiinflamatorias”, detalla.

Alimentos que dañan

Algunos alimentos se deben tomar con más cautela pues pueden dañar la dentadura. Uno de ellos son las patatas fritas de bolsa, que desgastan el esmalte.

Malagón explica que el almidón que contienen se transforma en ácido y ataca el esmalte. “Si no se puede resistir el deseo de comerlas, es importante lavarse bien los dientes después, asegurándose de eliminar todos los restos de este alimento y, si es posible, utilizar hilo dental para evitar la formación de placa”, recomienda.

El especialista también advierte que las bebidas carbonatadas son perjudiciales para la dentadura pues desmineralizan el esmalte.

“Si se consumen, es recomendable un buen enjuague después”. Además, resalta los riesgos de los azúcares.

“Obviamente el consumo de azúcares no se puede eliminar, pero sí se debería reducir porque producen caries. Una opción es sustituirlos por edulcorantes naturales como la miel que, además, posee propiedades antibacterianas”, aconseja.

Otra de sus recomendaciones es no abusar del café, ya que tiñe el esmalte, lo mismo que ciertas salsas como la de soja, el kétchup y el vinagre balsámico.

De igual modo, el odontólogo señala la importancia de consumir el vino tinto con moderación pues, aunque en pequeñas cantidades puede ser beneficioso para la salud bucal, contiene pigmentos que pueden manchar los dientes.

Malagón destaca que cuidarse y mantener buenas rutinas es básico para tener buena salud y subraya que la salud “empieza por la boca”.



“La uva y el limón son los mejores amigos de una sonrisa resplandeciente ya que tienen un efecto blanqueador natural”, señala Iván Malagón, odontólogo y director de Iván Malagón Clinic.

“El vino tinto, el chocolate y la cerveza, consumidos con moderación, aportan muchos beneficios a nuestra salud bucal”, expone el especialista.

“Tampoco hay que olvidar a la fresa, que contiene xylitol, una sustancia que ataca directamente a las bacterias de la placa dental y que evita la desmineralización de la dentadura”, explica Malagón.

miércoles, 22 de marzo de 2017

El cuidado de los dientes inicia durante el periodo de dentición

El cuidado de los dientes debe comenzar desde la infancia y una de las principales etapas es la dentición, cuando salen los primeros dientes. La explicación es de Noemí Aracelly Chulver, cirujana dentista con especialidad en ortodoncia en la Universidad de Sao Paolo (Brasil).

Chulver dice que el cuidado de la boca comienza a los seis meses de edad, cuando se empiezan a desarrollar los primeros dientes del bebé. En este periodo los padres deben tener cuidados especiales. Hay niños que suelen atravesar síntomas muy molestos como la irritabilidad o incomodidad, babeo, inflamación y dolor en las encías, ganas de morder, no querer comer y problemas para dormir.

¿Cómo podemos aliviar estos síntomas? Lo que generalmente se hace en este tipo de casos es dar al bebé algún objeto para que pueda morder y así pueda aliviar su dolor. Pero, también existen otras salidas, como entregarle un paño limpio y húmedo para que masque, masajear sus encías con la mano limpia o en todo caso utilizar pomadas que minimicen el dolor y el escozor.

Se han reportado casos en los que los papás tratan de aliviar el escozor y el dolor con aspirina, lo cual no está recomendado, ya que este medicamento en niños está asociado con el síndrome de Reye.

Lo recomendable es comenzar con los hábitos de limpieza, utilizando un paño o gasa limpia y húmeda para asear los dientes dos o tres veces al día. El movimiento siempre debe ser circular y de manera suave en las encías y los dientes nuevos.

Un consejo muy importante para los padres es evitar los besos en la boca a los bebés, porque podrían transmitir caries u otras enfermedades que viajan a través de la saliva. De la misma manera, cuando el niño o niña comienza a usar el biberón, se debe evitar que duerma con él en la boca, esto porque la leche actúa como un medio de cultivo para muchas bacterias y es muy probable ocasionar debilitamiento del tejido dentario.

De los doce a dieciocho meses, será necesario utilizar cepillo dental de dedo. Se lo puede adquirir en cualquier farmacia. El proceso de limpieza debe ser realizado con mucho cuidado para ganar la confianza del niño.

A medida que el niño crece, se debe usar un cepillo adecuado a su edad y la limpieza siempre debe realizarse con supervisión de los padres, ya que si se los deja solos no tendrán la coordinación suficiente para realizar una adecuada limpieza.

El cepillado dental lo deben realizar los padres hasta los cinco años, ya que un niño menor no cuenta con las habilidades motrices para lograrlo eficazmente. Se puede cuidar la dentadura de los niños a través de procedimientos que eliminan focos de infección con técnicas de cepillado adecuado. De esta manera se evitarán dolores dentales y se mejorará la calidad de vida. Se recomienda acudir a una consulta odontológica cada seis meses para una mejor salud y un control efectivo de los más chicos de la casa.

La mala mordida se previene desde la etapa de la dentición

La mala mordida entre los dientes superiores e inferiores conocida como maloclusión se evita desde la etapa de la dentición, o aparición de los dientes. La odontóloga Noemí Aracelly Chulver explica que la principal causa es chuparse los dedos.

La profesional explica que uno de los reflejos más comunes en los bebés es que se lleven el dedo a la boca. Si bien puede verse tierno, puede desencadenar a futuro en una mala mordida.

Se debe entender que la maloclusión es la alteración del crecimiento óseo del maxilar o de las posiciones dentarias que impiden un correcto funcionamiento del aparato masticatorio. Esta alteración se debe principalmente a los malos hábitos dentales desde la etapa de la lactancia o dentición, uno de esos malos hábitos es precisamente el dejar que el bebé se acostumbre a chupar el dedo. Esto provoca que el dedo interfiera en la correcta formación de los dientes haciendo que exista una pronunciada separación entre los inferiores y superiores.

La gravedad del problema puede advertirse en diferentes grados:

• Leve: Se advierte una mordida abierta menor de 3 milímetros, o mordida de borde a borde.

• Moderado: Es una mordida abierta mayor a 3 milímetros y menor a 10.

• Severo: Se observa una mordida mayor de abierta mayor de 10 milímetros.



Generalmente, la maloclusión leve se advierte en menores de cinco años. Cuando se percibe esta alteración se debe intervenir de manera inmediata para poder corregir el defecto leve. De no hacerlo será más doloroso en adelante.

Cuando la alteración avanza es necesario realizar una intervención con un especialista en ortodoncia. El profesional realizará un tratamiento tradicional o autoligado para corregir la alineación de los dientes y de la boca para conseguir una mordida correcta y estética.

La especialista explica que en el campo de la odontología se entiende la profilaxis como la prevención de las anomalías dentofaciales. Su principal tarea es la de evitar las anomalías. Las recomendaciones para evitar la maloclusión son:



• Respiración Bucal: Una respiración normal, permite el equilibrio entre los dientes y los distintos órganos que forman la boca. Se debe vigilar y examinar la nariz y la faringe del niño para tratar precozmente vegetaciones adenoideas.



• Evitar el uso de chupones: Se debe evitar los malos hábitos de los bebés de chuparse el dedo, el uso prolongado de chupones o biberones. Cuando el niño tiene la necesidad de chupar el dedo puede tratarse de que tenga la necesidad de mantener la boca abierta por un problema de respiración.



• De la misma manera, se debe distraer al infante para evitar que el niño llegue a chuparse el dedo, caso contrario, más adelante será necesario un tratamiento de ortodoncia

martes, 21 de marzo de 2017

Si tu estrés se manifiesta en tus dientes, aquí una solución


Inconcientemente, el cuerpo reacciona de maneras diferente cuando las personas constantemente sufren de estrés o ansiedad. Por ejemplo, con la fricción y fuerza constante en la mandíbula y los dientes.

Esto se llama Bruxismo, y afecta negativamente la salud bocal. En ocasiones, puede causar dolores intensos en los dientes y la cabeza. En los casos extremos se pueden desgastar, y hasta aflojar los molares, con el pasar del tiempo, según el portal Milenio.

Como el principal causante es el estrés, es recomendable buscar tratamientos de relajación y distracción como caminar, masajes, hacer deporte, bailar, asistir a actividades de ocio y hacer lo que prevalece según los gustos.

Sin embargo, para las personas que ya lo padecen y sienten este tipo de efectos, podría tener en cuenta lo siguiente:

Aplicar hielo y paños calientes alternándolos cada 5 minutos.
Evitar el chicle y los alimentos demasiado duros.
Es vital mantener un buen consumo de agua.
Realizar actividades de relajación y distracción.

Finalmente, es indispensable que si los síntomas persisten, consulte a su médico.


lunes, 20 de marzo de 2017

Embarazo y salud dental

El embarazo afecta en casi todos los aspectos de la vida de la mujer, incluida su salud bucal. Es importante cuidar los dientes antes y durante la gestación. Entre las afecciones a las que hay que prestar atención se encuentran la enfermedad de las encías, la boca seca y las náuseas matutinas, y a veces la futura mamá puede presentar caries. Si sufres alguno de estos problemas, consulta con tu dentista.

Para resolver algunas dudas sobre este tema y para que además sigas ciertas recomendaciones en pro de una salud e higiene adecuada, entrevistamos a Norma Paz Méndez, PhD, especialista en el Área de Odontología Estética de la Clínica Diseño de la Sonrisa – Vitaldent, en Cochabamba.



1¿Qué sucede con las pacientes que no cuidan su salud dental y que quedan embarazadas?

Es una muy mala situación. De por sí ya es malo que sea una persona descuidada, lo que nos dice que tiene mala higiene, probablemente muchas colonias de estreptococos y alta ingesta de sucarosa. Si a eso le sumamos el embarazo, empeora todo. Consideremos que en el primer trimestre están las náuseas y vómitos. Esto hará que la paciente se cepille con menos frecuencia y menos eficiencia, y consideremos también que con los vómitos, el pH bucal se acidifica bastante. Todas las peores condiciones juntas para desarrollar caries y gingivitis.



2 ¿Qué riesgos existen cuando no se tiene una salud e higiene dental adecuada?

Todo depende del cuidado de la mujer durante todo el embarazo. De hecho hay mayor riesgo de caries (más por descuido que por el embarazo en sí) y gingivitis (inflamación de las encías), esto debido a la mala higiene y puede haber un factor hormonal que influya en esta inflamación. Lo que quiero aclarar, es que si bien el embarazo aumenta el riesgo de caries y de la gingivitis, una mujer con una buena higiene no tiene por qué tener cambios durante su embarazo. Es un mito aquella frase “un hijo, un diente”. Sí mayor riesgo, pero no es determinante para una persona que pone atención a sus dientes.



3 ¿Qué hacer con las caries en el embarazo?

Si pese a tener todos los cuidados la mujer embarazada tiene caries, se debe evaluar:

• El trimestre de embarazo en el que está. El mejor trimestre para atender una mujer embarazada es el segundo. Se debe intentar utilizar la menor cantidad de anestesia posible, y mejor aún, evitarla, pero si es estrictamente necesaria, utilizarla en dosis bajas y con precaución.



• La gravedad del proceso de caries. Si la lesión de caries admite una limpieza del tejido cariado y una restauración temporaria, mejor, hasta que la mujer de a luz y se pueda utilizar sin problema todo el sistema de anestesia sin riesgos. Si la lesión de caries es grave, se debe restaurar.



4 ¿Por qué es mejor el segundo trimestre para tratarse?

El primer trimestre se caracteriza por las indisposiciones, por estas mismas, la mujer tiende a estar con un umbral del dolor más bajo, más sensible. Y de hecho es el trimestre de formación del bebé. Por eso hay que intentar no realizar ningún procedimiento que implique medicamentos fuertes o anestésicos. El tercer trimestre se caracteriza porque la mujer está incómoda con la posición para echarse y sentarse, hay contracciones de entrenamiento del útero y si se trata de una mujer nerviosa, mejor esperar a que nazca el bebé para cualquier procedimiento importante. El segundo trimestre es el más seguro para recibir tratamiento. Igualmente se debe realizat con cautela.



5 ¿Las embarazadas pueden tomarse una radiografía?

No. Cuánto más inmaduras son las células, son más susceptibles a mutaciones por radiación. Por eso el bebé en formación es muy sensible a la radiación. Si es estrictamente necesario hacerlo, se deben tomar medidas especiales (protectores de plomo) para madre e hijo, especialmente hijo.



6 ¿Es verdad que la mamá puede traspasar bacterias perjudiciales a bebé?

Los estreptococos pueden hacer colonias solamente en presencia de dientes. Eso significa que si el bebé ya ha nacido y tiene varios meses y ya tiene dientes, la mamá puede contagiarle los estreptococos, pero si no tiene dientes, no colonizan. El contagio directo puede darse por besos en la boca al bebé, soplar la cuchara de la sopita, limpiar el chupón del bebé con la boca, etc.



7 Recomendaciones de la especialista

• Realizar la higiene con igual o mayor atención en el embarazo.

• Si tienes vómitos, debes lavarte los dientes después de vomitar. No dede ingerir sucarosa con frecuencia durante el día.

• No ingieras cítricos con frecuencia o cepíllate después de haberlo hecho.

• Consume vitamina C (para las encías específicamente). No jugos.

• Consume manzanas (masajean las encías al comerlas).

• Visita a su dentista cada trimestre del embarazo para control.