lunes, 15 de octubre de 2018

Vuelve a sonreir con endodoncia

¡Cepíllate los dientes!, es una frase muy utilizada por las madres en su intento por cuidar la dentadura de sus hijos. Muchas veces son escuchadas y siguen sus consejos, pero en otros casos no, y es cuando el dolor se presenta como un anuncio de caries profunda que el dentista detecta en su consulta diaria.

Por fortuna, existe un grupo mayoritario de odontólogos que considera muy importante el mantener los dientes naturales a removerlos y reemplazarlos por puentes o implantes. La endodoncia se presenta como una alternativa para el tratamiento de enfermedades de la pulpa dental, en lugar de someterlos a costosas e irreversibles extracciones.

“La mala higiene bucal es la causa principal de la caries en niños y adultos. La misma que avanza en forma asintomática a nivel del esmalte, pero al llegar a la pulpa dentaria es cuando causa sensibilidad. Y la única manera de salvar la pieza dental consiste en hacer un tratamiento de endodoncia”, explica el dentista Rufo Chávez.

Según el odontólogo, la endodoncia al tratar las enfermedades de la pulpa dentaria utiliza una serie de técnicas y, en el caso particular, de la caries profunda, hace uso de la técnica del tratamiento de conductos radiculares con el fin evitar las pérdidas definitivas de las piezas dentales.

“El tratamiento de conductos consiste en extraer la pulpa del diente, que es un tejido pequeño en forma de hebra, que se encuentra al interior del conducto dental. Una vez que esta pulpa se enferma o se daña se extrae, ese espacio se limpia, se le vuelve a dar forma y se rellena, para luego sellar el conducto”, afirma Chavez.

PROCEDIMIENTO

Según el dentista, esta técnica se utiliza en tres casos: caries profunda, dientes fracturados y lesiones severas en la raíz de la pieza dental. Y se debe seguir los siguientes pasos para su aplicación:

1.- Radiografía de la pieza a tratar

2.- Perforación el diente afectado

3.- Retirar la pulpa enferma o dañada

4.- Limpiar y agrandar la cámara de la pulpa y los conductos de la raíz

5.- Rellenarlos con material especial

6.- Restaurar la abertura de la corona en forma temporal

7.- Las sesiones dependen de la cantidad de raíces del diente.

8.- Proceder al sellado del conducto radicular

Según Chávez, esta técnica se aplica en niños que tienen dientes de leche o permanentes, y en adultos. En el caso de algunos pacientes que son muy sensibles, se recurre al uso de anestesia local con el fin de evitar algún dolor, pero no es muy frecuente el hacerlo.

“Por lo general, se requieren entre 4 a 6 sesiones para un tratamiento óptimo. Para ello es necesario una radiografía periapical (ápice, corona, raíz, tejido óseo y espacio periodontal) para ver el conducto radicular, su forma y en qué estado de deterioro se encuentran la pieza dental”, explica Chávez.

Lo usual es que los dientes anteriores tengan una sola raíz, pero en el caso de los premolares se tienen dos raíces en particular en los varones, ya en los molares se pueden encontrar entre 3 a 4 raíces, de forma diferente entre ellas redondas, ovoides y curveadas.

El uso del láser en odontología también se ha constituido en un aliado inseparable, pues se lo utiliza en el 97 por ciento de los tratamientos dentales, por ejemplo para el tratamiento de conductos, en particular en los niños que son muy sensibles al dolor.

DURACIÓN

Las piezas dentales restauradas gracias al tratamiento de conductos pueden durar toda una vida si se las cuida correctamente, no hay que descuidar la higiene bucal de por lo menos tres veces por día y el acudir a exámenes odontológicos regulares para evitar problemas futuros.

“El diente tratado con esta técnica de endodoncia puede durar el tiempo de cualquier otra pieza sana. En algunos casos puede bajar un tono a dos tonos del color del esmalte, pero si el tratamiento ha sido realizado cumpliendo todas las reglas, este no cambia de color”, asegura el dentista.



domingo, 14 de octubre de 2018

Video Cuidando tu sonrisa 13 de Oct: Blanqueamiento Dental





lunes, 8 de octubre de 2018

Así nació el Día Del Odontólogo

La odontología es una de las ciencias de la salud que se encarga del diagnóstico, tratamiento y prevención de las enfermedades del aparato estomatognático, en el que se incluyen los dientes, las encías o el tejido periodontal, entre otros. A pesar de su juventud como carrera independiente, se conoce la existencia desde tiempos remotos de expertos en problemas odontológicos, especialmente en la exodoncia dental o extracción de piezas dentarias, cuyas patologías afectaron a la humanidad desde sus mismos orígenes.

La determinación de escoger el 3 de Octubre como Día Latinoamericano de la Odontología está íntimamente ligada a la historia de la Federación Odontológica Latinoamericana (FOLA). En 1909 con frecuencia se reclamaba la unión de la odontología latinoamericana a través de las publicaciones dentales de la época, concretamente de la Sociedad Estomatológica de La Habana Cuba y de la Revista Dental de Santiago de Chile. En consecuencia, en 1910 se convoca en Buenos Aires el Congreso de Medicina y Odontología. En este evento se aprueba la creación de una institución que aglutine a todos los países de Latinoamérica y se elige una Comisión para llevar esta nueva entidad a la realidad.

El siguiente congreso realizado en octubre de 1917 en Santiago de Chile. En cumplimiento de lo anterior, a las 6 de la tarde del 3 de octubre de 1917, en el Congreso de Odontología de Santiago de Chile, se constituye la Federación Odontológica Latinoamericana con la presencia de los delegados de Argentina, Bolivia, Colombia, Chile, Ecuador, Guatemala, Perú, Uruguay y Venezuela. Se adopta como sigla la palabra FOLA.

Y en honor a la Unión Panamericana, la institución determina la fecha del 3 de Octubre como Día de la Odontología Latinoamericana, que es aprobada en 1925 en Buenos Aires, en el Segundo Congreso del FOLA (el primero se había efectuado en Montevideo en 1920), como recuerdo y homenaje de la fundación de la agremiación. Es conveniente aclarar que, a pesar de lo anterior, no todas las naciones Latinoamericanas acogieron el 3 de Octubre como su Día de la Odontología, dando como resultado las siguientes fechas y países:

9 de Febrero: Guatemala, México, Nicaragua y Panamá. 27 de Septiembre: Chile. 29 de Septiembre: El Salvador. 3 de Octubre: Argentina, Bolivia, Colombia, Cuba, Ecuador, Paraguay, República Dominicana, Uruguay y Venezuela. 25 de Octubre: Brasil. 11 de Noviembre: Honduras y 4 de diciembre: Perú.

En la actualidad la FOLA aglutina a más de 350.000 odontólogos de diferentes países de Latinoamérica

sábado, 15 de septiembre de 2018

Videos Cuidando tu sonrisa 15 de Sep: Estética Dentofacial




jueves, 13 de septiembre de 2018

Para qué nos sirven los dientes de leche

Muchos niños sentirán emociones encontradas al momento de la caída de sus primeros dientes, algunos preocupados pensando cuándo le saldrá el siguiente, otros en cambio felices porque el hada de los dientes vendrá por la noche y les dejará una moneda debajo de la almohada por cada diente dejado. Lo cierto es que los dientes de leche cumplen una función muy importante en la arcada dentaria.

“La caída de los primeros dientes de leche suele comenzar cerca de los cinco a seis años de edad, cuando empieza el largo proceso de la renovación de los dientes hasta lograr una dentadura definitiva. Y a medida que los dientes fijos crecen y comienzan a salir los nuevos, estos van empujando a los anteriores, lo que causa que éstos últimos se desprendan”, afirma el dentista Rufo Chávez.

Cada niño termina de poblar la dentadura a los 7 años aproximadamente, tiene cerca de 20 piezas (entre caninos, incisivos y molares) que puede variar debido a la genética de los padres u otros motivos. Siendo lo usual que los dientes inferiores que son los que probablemente aparecieron primero sean los primeros en caer.

“Una de las funciones principales que cumplen los dientes de leche es mantener el espacio para la salida de la pieza fija. Pero en ocasiones debido a una caída se rompe el diente por lo que se sugiere no extraerlo, sino restaurarlo para que ese espacio se conserve para el diente nuevo que saldrá, solo en caso necesario se procederá a su extracción”, recalca el odontólogo.

Chávez agrega que otra de las funciones importantes que cumplen los dientes de leche consiste en el crecimiento del hueso, la masticación y como factor secundario contribuyen al apoyo de la lengua para gesticular algunas letras como la s, f, p y n.

Según el profesional el orden en el que comienzan a aparecer los dientes permanentes es el siguiente:

Inferiores.- Los incisivos inferiores nacen en la parte interna de la encía, por detrás de los dientes de leche empujándolos hacia afuera. En la boca de los niños se pueden apreciar los piquitos de los nuevos incisivos por detrás de los incisivos de leche, que aún no han caído.

Superiores.- Nacen por delante de la encía empujando los dientes de leche hacia adentro antes de su caída. Los incisivos centrales superiores salen alrededor de los 6 ó 7 años de edad.

Muelas de los seis años.- Este primer molar definitivo va a salir por detrás de las últimas muelas de leche. Estas muelas no sustituyen a ninguna otra, sino que ocupan el espacio libre que hay detrás de los segundos molares, que aún no han caído, y conviven con ellas durante algunos años. Aparecen primero las de abajo y luego las de arriba.

CUIDADOS

Los padres deberán tener un especial cuidado con los dientes de sus niños, primero limpiarles con un dedal cuando aún son bebés y luego buscar el cepillo adecuado para la higiene de sus piezas dentales a temprana edad, con el propósito de crear un hábito de limpieza desde muy pequeños.

“La visita al odontopediatra es vital para cuidar de la salud bucal de los niños, pues con un seguimiento continuo, una visita regular para recibir las recomendaciones adecuadas en el proceso de la caída de los dientes de leche, sin forzar la salida de alguna pieza, serán determinantes para tener una dentadura sana”, afirma el odontólogo.

Toda dificultad detectada a temprana edad, desde luego, tiene un mejor resultado, tal es el caso de las arcadas pequeñas que en ocasiones requieren de un expansor para evitar que los dientes al brotar de junten demasiado y se apiñen.

El uso del cepillo, crema dental e hilo dental son fundamentales para una higiene dental en los niños.

domingo, 9 de septiembre de 2018

Efectos de perder un diente

La pérdida de dientes es, por desgracia, una situación bastante común y que afecta a un gran número de personas. Además, hay que destacar que circunstancia no solamente afecta a pacientes de edad avanzada puesto que también encontramos numerosos jóvenes y adultos que pierden dientes y es que son muchas las razones que provocan esta situación.


Conociendo más
Una de las situaciones orales más graves es la pérdida de un diente, especialmente si tenemos en cuenta las consecuencias que implica esta pérdida. Empezaremos hablando del plano estético y emocional puesto que perder un diente afecta gravemente la estética dental del paciente, especialmente si estamos ante una pieza visible al sonreír, como por ejemplos los incisivos o los caninos.
Es muy común además que el paciente desarrolle inseguridad y falta de autoestima ante la pérdida, máxime si tenemos en cuenta la importancia de disponer de una sonrisa cuidada en la actualidad y es que la falta de dientes puede conllevar problemas en ámbitos sociales o laborales.
A nivel funcional también hay que hablar de consecuencias negativas puesto que cada una de las piezas dentales cumple con una función (masticar y triturar alimentos, hablar….). Por ello, la falta de una pieza no solamente crea incomodidad, como por ejemplo cuando se alojan restos de comida en el hueco dejado por el diente y es que además esta situación implica un mayor trabajo para el resto de dientes y ello significa y mayor desgaste de estas piezas.
Existen numerosas técnicas de restauración dental que tenemos a nuestra disposición
Hay que destacar, por encima de todo, los implantes dentales como la solución más recomendable y efectiva
Una situación oral grave es la pérdida de un diente, si tenemos en cuenta las consecuencias

sábado, 8 de septiembre de 2018

Las manifestaciones bucales de la hipertensión arterial

La OMS (Organización Mundial de la Salud) define la hipertensión arterial, como el aumento sostenido de la presión por arriba de 140/90 mmHg. Para su diagnóstico se requiere de tres o más lecturas mayores a 140/90 mm Hg, y es el factor de riesgo más importante para enfermedades coronarias y eventos cerebrovasculares.

Es una de las grandes preocupaciones de salud pública, en Bolivia y en el mundo ya que las enfermedades cardiovasculares ocupan los primeros puestos entre los padecimientos crónicos degenerativos que causan mortalidad. Este mal es asintomático hasta que está bien instalada en el organismo, por lo que recibió el epónimo de "el asesino silencioso"; lo contradictorio es que resulta fácil de detectar, diagnosticar y, generalmente de tratar.

La hipertensión arterial no suele dar manifestaciones bucales por sí misma, con excepción de las hemorragias debidas al aumento súbito de la presión arterial, que no son características de la enfermedad, sin embargo, pueden identificarse lesiones o condiciones secundarias al uso de fármacos, tales como la disminución de la saliva que se acentúa en personas que toman más de un antihipertensivo.

La falta de saliva puede ser leve y repercutir en la sensación de sequedad de la boca (xerostomía), en algunas personas puede ocasionar una tendencia importante a desarrollar caries, enfermedad periodontal, infecciones mitóticas que erosionen la mucosa bucal y la tornen susceptible a traumatismos ante estímulos menores; las prótesis removibles y totales pueden volverse irritantes por esta razón.

Los agrandamientos gingivales (de la encía) son alteraciones frecuentes secundarias al uso de fármacos antihipertensivos, particularmente en hombres. Se presentan como crecimientos lobulados y fibrosos de la encía bucal y lingual, especialmente en la arcada inferior, y son similares a los que se presentan por el uso de anticonvulsivos.

Otras reacciones que pueden presentarse es la liquenoides, alteración de la mucosa oral que semejan a un liquen plano (enfermedad de la piel y mucosas de origen inmunitario, que se caracteriza por lesiones blancas que adoptan patrón de líneas, red o encaje), las cuales son debidas a medicamentos antihipertensivos como el metil dopa. También se ha descrito trastorno en la percepción de sabores por medicamentos tales como el captopril, enalapril, nifedipino y diltiazem

Entre otras manifestaciones orales menos comunes de la hipertensión esta: Alergias, edema angioneurótico, urticaria, eritema multiforme, lengua negra pilosa, alteraciones sensoriales, trastornos en la percepción de los sabores, parestesias y parálisis facial o de Bell.



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