martes, 30 de mayo de 2017

Malos hábitos orales

Un hábito es una práctica fija establecida por la repetición frecuente, estos se convierten en acciones involuntarias que pueden ser suprimidas por mecanismos de reeducación.

Estos malos hábitos orales durante la infancia pueden provocar efectos dañinos sobre desarrollo de las estructuras faciales y la dentición en los niños. Es muy importante identificarlos precozmente, para poder eliminarlos y corregir las alteraciones provocadas por los mismos dando el correcto tratamiento.

Entre los más comunes tenemos:

Succión del dedo: Esta es muy frecuente en la niñez tan común que llega a ser considerada normal, está presente en más del 50% de los niños pequeños. Esta ocurre cuando el niño se introduce el dedo en la cavidad oral, por lo general el pulgar. Este es un hábito que debería desaparecer en el niño a los 3 años aproximadamente, debido a que a esa edad pueden producir desviaciones en el crecimiento normal de los dientes y en la forma de la mandíbula. Además, los músculos alrededor de la boca pierden fuerza, favoreciendo la boca abierta en reposo.

Deglución atípica: Esta se da cuando persiste la deglución infantil después de la erupción de los dientes anteriores temporales. La característica principal es que la lengua se interpone entre los incisivos superiores e inferiores al deglutir. Además la lengua no presiona sobre el paladar lo que hacer que no tengamos un buen desarrollo transversal del maxilar, causando alteraciones en la mordida

Respiración bucal: Es frecuentemente en niños que presentan insuficiencia respiratoria nasal y buscan respirar por la boca. Los signos y síntomas que nos pueden hacer sospechar de su existencia son: duerme con la boca abierta, ojos cansados, tiene ojeras, la arcada dentaria superior es estrecha, lengua floja, dientes anteriores hacia delante, nariz pequeña y orificios poco desarrollados, puede estar irritable y ansioso, con dificultad de concentración.

Hábitos de postura: Existen alteraciones o deformaciones bucales que pueden ser causadas por las presiones al dormir o sentarse. El más frecuente es el hábito de dormir con la cabeza a poyada sobre una extremidad o sobre el antebrazo. El tipo de deformación dental se presenta de un solo lado y está localizada en el arco superior. Otro hábito se presenta al apoyar las manos sobre la parte inferior de la mandíbula al leer o estudiar, provocando que los dientes de esa zona se muevan hacia la zona donde está la lengua.

Se presenta otro hábito en el cual se podría observar un aplanamiento del cráneo y una simetría de la cara anormal, es la de apoyar la cabeza de una forma anormal sobre la almohada o dormir habitualmente sobre un lado, ya sea derecho o izquierdo.

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