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sábado, 23 de febrero de 2013

Blanqueamiento dental

La mayoría de nosotros tiene en su juventud dientes blancos brillantes, gracias a su superficie de esmalte, compuesto por barras microscópicas cristalinas, el esmalte dental está diseñado para proteger los dientes de los efectos de la masticación, el rechinar, el trauma y los ataques con ácido causados por el azúcar. Pero con los años el esmalte se desgasta, haciéndose más transparente y permitiendo que se muestre el color amarillo de la dentina.

Durante la masticación, la dentina se mantiene intacta, mientras que se producen en el esmalte millones de micro-grietas. Estas grietas, así como los espacios entre las barras cristalinas del esmalte, las que poco a poco se llenan de manchas y residuos. Como resultado, los dientes con el tiempo desarrollan una apariencia opaca y sin brillo.

El blanqueamiento dental elimina las manchas y suciedad, dejando abierto y expuesto el esmalte de las grietas. Algunas de las grietas son rápidamente remineralizadas por la saliva, mientras que otras se llenan de nuevo con restos orgánicos.

Hay tres métodos principales para blanquear los dientes en la actualidad:

Blanqueamiento en el consultorio. El cambio significativo de color en un corto período de tiempo es el principal beneficio del blanqueamiento en el consultorio. Este proceso incluye el uso cuidadosamente controlado de un gel de peróxido de relativamente alta concentración, que es aplicado a los dientes por el Odontólogo después de que las encías se hayan protegido con un protector de goma. En general, el peróxido queda en los dientes por varios intervalos de entre 15 a 20 minutos, los que suman una hora (como máximo).

Kits profesionales para el hogar. Estos kits son fáciles de usar, y utilizan una menor concentración de gel de peróxido, el cual queda en los dientes durante una hora o más (a veces durante la noche). Cuanto menor sea el porcentaje de peróxido, más tiempo puede permanecer con seguridad en los dientes. El gel se aplica a los dientes utilizando un dispositivo especialmente fabricado a medida por el odontólogo, que se asemeja a los protectores bucales.

Blanqueamiento casero, que es la opción más barata para blanquear los dientes es el kit casero de blanqueo, el cual se compra en farmacias y contiene un gel blanqueador con una concentración inferior a la del tratamiento profesional. En muchos casos, este tratamiento sólo puede blanquear algunos de los dientes frontales, a diferencia del servicio ofrecido por un profesional especializado.

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